¿QUÉ ES EL SAGRARIO?

El sagrario es lo principal de la iglesia; aunque a veces no está en el altar mayor.

El sagrario es una especie de casita, con su puerta y con su llave. Allí está Jesucristo, y por eso, al lado hay encendida una lamparita.

Siempre que pasemos por delante, debemos poner la rodilla derecha en tierra, en señal de adoración, lo mismo si está reservado que si está expuesto. Seguir leyendo

¿QUÉ ES LA HOSTIA CONSAGRADA?

¿Qué es? ¿Qué significa? 

La Hostia, antes de la Consagración, es pan de trigo. La Hostia, después de la Consagración, es el Cuerpo de Jesucristo, con su Sangre, su Alma y su Divinidad.

En la Eucaristía permanecen el olor, color y sabor del pan y del vino; pero su substancia se ha convertido en el Cuerpo y en la Sangre de Jesucristo . Seguir leyendo

FELIZ DE NO SER NADIE, NI SIQUIERA PARA DIOS

¿No te ha ocurrido alguna vez que tienes la sensación que sigues a Dios a ciegas?

Hay momentos de nuestra vida en los que nuestra fe permanece firme pero que creemos estar solos, sin Dios.

No me refiero a esos momentos en los que pedimos y pedimos y no encontramos la solución que nosotros queremos sin tener en cuenta lo que quiere Dios para nosotros. Me refiero a una sensación de caminar en soledad hacia Dios, atraído muy poderosamente por El, pero dándote la sensación que no lo sientes.

Hace unos días pude oír a alguien decir que una santa de nuestro tiempo, la Madre Teresa de Calcuta, pasó muchos momentos de su vida por situaciones parecidas. Seguir leyendo

¡NO TE DESANIMES!

Te contaré lo que le sucedió a un niño:

Estaba jugando en un lago con su barquito de papel. De pronto, su barquito empezó a alejarse de la orilla. Y él, gritando pidió auxilio a un joven que estaba cerca. El joven cogió unas piedras y las empezó a tirar al barquito, que se tambaleaba por el ímpetu de las pequeñas olas. El niño creyó que el joven quería hundir su barquito y que se estaba burlando de él.

Pero pronto se dio cuenta de que ninguna piedra tocaba su barquito y que, en vez de alejarlo, lo acercaban a la orilla.

Pues así nos pasa a nosotros con Dios. Cada prueba o dificultad es como una piedra en el camino de la vida. Dios no se burla de nosotros, aunque nos haga temblar un poco, más bien nos está ayudando, pues si sabemos aceptar su voluntad, las pruebas de la vida nos irán acercando poco a poco más a Él.

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