GRACIAS SOLO GRACIAS

Si aprendemos a agradecer, nos daremos cuenta que en nuestro corazón aumenta el deseo de servir, es decir de donarse.

Hoy puede tener más sentido la frase: en vida hermano, en vida… después de la experiencia.

Siempre suele suceder así, que vamos aprendiendo en el camino, y que hay que estar despierto para que nuestros prejuicios o nuestras ocupaciones no nos permitan pasar de largo frente a quien nos esta pidiendo un “te quiero”, o simplemente deseando que alguien lo valore.. para poder dar más.

Es verdaderamente una fortuna… desear estar despierto aún cuando las cosas no van como uno desearía.. lo importante es saber dar gracias. Vivir en gratuidad… porque todo es regalo, todo es don. Seguir leyendo

VIERNES DE DOLORES: TIRAR PIEDRAS


”…los judíos trajeron otra vez piedras para apedrearle… ¿Por cuál de las obras del Padre queréis apedrearme?” (Juan 10, 31-42)

En el Evangelio de hoy  (léelo aquí) podemos ver cómo los judíos querían prender a Jesús, pero se les escapaba de las manos.

No estaría diciendo la verdad si no reconociera que en algunos momentos, a mí también “se me escapa Dios de las manos”.

Puede que como yo, en alguna ocasión hayas vivido momentos de sequedad. Ese tiempo que se te presenta en tu relación con Dios en el que, sin saber porqué, no oyes lo que te está diciendo, o cuando menos no llegas a interpretarlo. 

Hace tiempo que estas sequías dejaron de preocuparme. Solo el hecho de querer seguir compartiendo a diario contigo mis experiencias a través de este blog me inquieta ligeramente cuando no acierto a entender el dictado del Padre. Por lo demás, sé que permaneciendo pegado a El, esto pasará en unos días.

A lo mejor lo que Dios quiere ahora es que sea este momento de sequedad lo que tengo que compartir con vosotros en esta ocasión.

Gracias a El ya he aprendido que estos momentos de sordera se superan con paciencia y acudiendo al Señor con más firmeza, si cabe, de lo que habitualmente lo haces. Esto es como ver una película en otro idioma que no entiendes, y aunque te la pongan subtitulada, hasta se te ha olvidado cómo leer.

Recibir a Cristo en la Eucaristía es el mejor tratamiento para este mal. Cuantas más veces acudes a dejar que comparta su Cuerpo contigo, más fácil será que el enemigo pierda la esperanza de reconquista.

Además, en esta ocasión, Dios ha tenido a bien echarme un cable y estoy recibiendo más colaboraciones que nunca de los que siguen el blog, lo que hace más fácil mantener viva esta llama.

Hoy, un hermano en Cristo y comentarista del blog, será el que se haga cargo de completar este post. Seguir leyendo