UNA CARTA DE DIOS PARA TI

Hoy he recibido una carta de Dios. Me ha venido muy bien tras haber hecho la Oración de abandono y confianza plena en Dios.

Os la copio aquí. Y en otra entrada podrás leer mi carta de respuesta:


UNA CARTA DE DIOS PARA TI

Querido Lázaro:

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

Déjame al cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.

Cuando te abandones en Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.

Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús EN TI confío. Seguir leyendo

¡GRACIAS!

Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna

(Juan 3,16-21)

Pulsa AQUÍ para leer el Evangelio del Miércoles II de Pascua

Jornada Mundial de la Juventud. Año 1997. Francia. París.

Catequesis para peregrinos de lengua hispana en una iglesia céntrica.

Como ocurre con cierta frecuencia, los españoles llegan bastante tarde, cuando el Obispo ya ha hablado; es momento de silencio, de oración, de reflexión. Se sientan sigilosamente en el suelo y transcurridos pocos minutos, una chica sube a un lugar cercano al altar. Toma el micrófono. Canta como los ángeles.

El estribillo, un salmo: ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? La letra: una sentida acción de gracias a Dios. La canción deja a todos impresionados; una melodía preciosa, una letra maravillosa. Seguir leyendo

¿HAY UN PORQUÉ PARA EL SUFRIMIENTO?

¿Por qué sufrimos? ¿Por qué Dios lo permite?

Esta es una pregunta que se hacen a menudo las personas que viven con, por y para Cristo y que les cuesta aceptar que conviviendo con el que más te ama ocurran situaciones de dolor incompresibles para nuestra mente.

Si Dios te quiere,  ¿porqué te hace sufrir?

Supongo que se hará la misma pregunta mi hija cuando, tratando de actuar por su bien, le impido hacer algo que le gusta y ella sufre por ello. ¿Por qué si me quieres me haces sufrir?

Parece una pregunta parecida a la que le hacemos a Dios, ¿no?.

Cuando para aliviar tu salud, has de pasar por el quirófano,  ¿por qué hay que sufrir la operación y el tratamiento?  ¿No podría sanarme sin pasar por eso?. ¿Es el médico el culpable?

Hoy entro en arenas movedizas al hablar de un tema delicado pero que no por ignorarlo, lo haremos desaparecer:  el dolor y el sufrimiento. Seguir leyendo

DIOS ME ESTÁ HABLANDO A LA CARA

MIRANDO A LA CARA
¿Te has parado a pensar en cómo Dios te habla?
¿Cómo lo hará cuando quiera decirte algo?
¿Cómo Dios se pone en contacto contigo?
¿Qué ocurrirá…?

Lo simple es pensar que si el mismo Dios se quiere poner en contacto conmigo, seguro que va usar un gran acontecimiento que me deje anonadado, con un gran espectáculo visual para que  yo caiga rendido a sus pies…
O a lo mejor no, que debo ser yo el que lo llame, Seguir leyendo

FELIZ DE NO SER NADIE, NI SIQUIERA PARA DIOS

¿No te ha ocurrido alguna vez que tienes la sensación que sigues a Dios a ciegas?

Hay momentos de nuestra vida en los que nuestra fe permanece firme pero que creemos estar solos, sin Dios.

No me refiero a esos momentos en los que pedimos y pedimos y no encontramos la solución que nosotros queremos sin tener en cuenta lo que quiere Dios para nosotros. Me refiero a una sensación de caminar en soledad hacia Dios, atraído muy poderosamente por El, pero dándote la sensación que no lo sientes.

Hace unos días pude oír a alguien decir que una santa de nuestro tiempo, la Madre Teresa de Calcuta, pasó muchos momentos de su vida por situaciones parecidas. Seguir leyendo

NO ME GUSTA, dice Dios, EL HOMBRE QUE NO DUERME

Los cristianos tenemos clara nuestra meta. ¡Es formidable! El camino, sin embargo, tiene momentos de todo tipo. Uno de los sabores amargos lo dan los fallos personales, el cansancio de desviarnos o caer una y otra vez en lo mismo, el desánimo causado por intentos fallidos, por metas no alcanzadas.

    Necesitamos aprender a vivir siendo como somos: fallones. En el camino los fallos son experiencias: todos los éxitos en su principio fueron fracaso. La perseverancia no es una línea recta sino quebrada, con altibajos, caer y volver a levantarse hasta que se domina, entonces se está en disposición de hacer otra cosa nueva. Seguir leyendo

¡NO TE DESANIMES!

Te contaré lo que le sucedió a un niño:

Estaba jugando en un lago con su barquito de papel. De pronto, su barquito empezó a alejarse de la orilla. Y él, gritando pidió auxilio a un joven que estaba cerca. El joven cogió unas piedras y las empezó a tirar al barquito, que se tambaleaba por el ímpetu de las pequeñas olas. El niño creyó que el joven quería hundir su barquito y que se estaba burlando de él.

Pero pronto se dio cuenta de que ninguna piedra tocaba su barquito y que, en vez de alejarlo, lo acercaban a la orilla.

Pues así nos pasa a nosotros con Dios. Cada prueba o dificultad es como una piedra en el camino de la vida. Dios no se burla de nosotros, aunque nos haga temblar un poco, más bien nos está ayudando, pues si sabemos aceptar su voluntad, las pruebas de la vida nos irán acercando poco a poco más a Él.

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