MI POLÍTICA ES LA DEL PADRENUESTRO

Mi política es la del Padrenuestro.

Esta frase de San Juan Bosco resume el verdadero sentir de un cristiano que no atiende a ninguna otra ideología que no sea la del camino que dibuja la fe.

Vivimos en un mundo donde todo se cuestiona y se pone en duda cualquier cosa que no se pueda ver ni tocar. Creemos que somos nosotros los que dirigimos nuestro pensamiento, sin caer en la cuenta que somos conducidos continuamente por el tsunami de los medios de comunicación que con la dictadura de la actualidad nos inflan de “noticias trascendentales” para nuestras vidas un día y al otro se diluyen porque ya no interesa a vete tú a saber a quién. ¿O alguien ha oído hablar hoy o ayer de aquel crucero que hace unos días, a todas horas, lo teníamos metido hasta en nuestra bañera?,  pues parece que sigue en el mismo sitio, pero ahora toca otra cosa,  porque ya no interesa a la opinión pública, que es un bonito término donde refugiarme y decir que no me dejo llevar, que yo no soy otro borrego…

Pues hablando de ovinos, yo a lo mío, a seguir hablando del cordero de Dios que quita el pecado del mundo cada día. Del Señor de la Limpieza de nuestros pecados que a diario viene a sacrificarse sin horas ni vacaciones para que nosotros sigamos teniendo las puertas abiertas al mayor espectáculo del mundo después del mundo. Sigue leyendo

MI POLÍTICA ES LA DEL PADRENUESTRO

Mi política es la del Padrenuestro.

Esta frase de San Juan Bosco resume el verdadero sentir de un cristiano que no atiende a ninguna otra ideología que no sea la del camino que dibuja la fe.

Vivimos en un mundo donde todo se cuestiona y se pone en duda cualquier cosa que no se pueda ver ni tocar. Creemos que somos nosotros los que dirigimos nuestro pensamiento, sin caer en la cuenta que somos conducidos continuamente por el tsunami de los medios de comunicación que con la dictadura de la actualidad nos inflan de “noticias trascendentales” para nuestras vidas un día y al otro se diluyen porque ya no interesa a vete tú a saber a quién. ¿O alguien ha oído hablar hoy o ayer de aquel crucero que hace unos días, a todas horas, lo teníamos metido hasta en nuestra bañera?,  pues parece que sigue en el mismo sitio, pero ahora toca otra cosa,  porque ya no interesa a la opinión pública, que es un bonito término donde refugiarme y decir que no me dejo llevar, que yo no soy otro borrego…

Pues hablando de ovinos, yo a lo mío, a seguir hablando del cordero de Dios que quita el pecado del mundo cada día. Del Señor de la Limpieza de nuestros pecados que a diario viene a sacrificarse sin horas ni vacaciones para que nosotros sigamos teniendo las puertas abiertas al mayor espectáculo del mundo después del mundo. Sigue leyendo