LA ANUNCIACIÓN Y ENCARNACIÓN: DIOS SE HACE HOMBRE.

“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo…vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.” (Lucas 1,26-38)

Todos los chicos de todas las clases de quinto de primaria estaban esperando para escuchar la charla del sacerdote. Habían entrado en relativo silencio y casi todos estaban con los pantalones cortos del uniforme, moviéndose sin parar en los bancos esperando que comenzara la charla.

Era un día como hoy, 25 de marzo (este año se pasa al día siguiente porque prevalecen los domingos de Cuaresma ante las solemnidades), fiesta de la Encarnación (Dios se hace hombre en las entrañas de María), justo nueve meses antes de la celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre.

El sacerdote rezó un Ave María y comenzó haciendo una pregunta a aquellos niños. ¿Qué es lo que más costó hacer a Dios por nosotros?

Los niños se agitaron en sus sitios y muchos levantaron la mano.

“Ser crucificado”, dijo uno.

“La flagelación”, exclamó otro.

Eran buenas respuestas, pero ninguna de ellas era la que buscaba el sacerdote: aún hay algo que le costó más.

“Dejar a su madre cuando fue a predicar con treinta años”; “ver morir a San José”… y así se sucedían respuestas preciosas que muestran la sensibilidad de los niños para comprender lo mucho que Dios hizo por nosotros…hasta que uno dijo exactamente lo que el predicador esperaba: Sigue leyendo