LOS FARISEOS

“…Os aseguro que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y los fariseos, ciertamente no entrará en vosotros el Reino de los cielos…”  (Mateo 5, 20-26)

Los fariseos obedecían. Tenían a gala ser los auténticos cumplidores de la ley. Hacían todo a rajatabla. Todas las normas de la ley, y otras muchas que ellos habían inventado, trataban de cumplirlas, pero con la intención de que les viera la gente. Eso es lo que realmente les preocupaba: quedar bien.

Por aquel entonces, ser un tipo religioso estaba muy bien visto y luchaban para que sus actos exteriores fueran lo más “religiosos” posible para ser respetados por los hombres. Sigue leyendo