CRISTO, MI VECINO Y LAS CLASES DE COCINA

¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces?

(Jn 14,6-14)

Este es un fragmento del Evangelio de hoy. Pulsando aquí puedes leerlo completo.

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¡Menuda pregunta nos hace Jesús a ti y a mí hoy!

La verdad es que, pese a llevar mucho viviendo juntos, no siempre podemos decir que lo conocemos del todo.

En las últimas semanas he recurrido en varias ocasiones a la idea que somos los cristianos de base, los soldados de reemplazo (esto solo lo van a entender los que hicieron la “mili”) los que tenemos que tirar del carro para que la gente con la que convivimos conozca de verdad a Cristo.

Sin ir muy lejos para buscar, solo he tenido que mirarme para encontrar a alguien que ha sido vecino de Cristo mucho tiempo y no lo conocía.

Durante muchos años de mi vida nuestra relación era como la de esos vecinos que viven en el mismo edificio pero que apenas tienen relación.

Por mucho tiempo fui consciente de que vivíamos los dos en el mismo bloque de pisos, porque cuando me bautizaron y educaron “en cristiano”, gracias a Dios, me facilitaron vivir en una buena zona y sabía de mis vecinos. Seguir leyendo

LA VID, EL SARMIENTO… Y LA PODA

Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta,

y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto

(Jn 15,1-8)

Esta es una frase extraída del Evangelio de hoy,

puedes leer el texto completo pulsando aquí

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¿Otra vez? ¿De nuevo Jesús nos habla hoy de la vid y el sarmiento?

Muy torpes nos tiene que ver el Señor cuando insiste tanto con este mensaje que nos viene dando desde hace 4 días.

Es como ese profesor que después de haber dado la lección al completo y cuando todos creen saberla, vuelve a abrir el libro por el principio para volverla a explicar.

Pues sí, como decíamos hace unos días, cada jornada, aún con el mismo texto evangélico, Jesús nos dice cosas diferentes.

Si bien el otro día, con este mismo Evangelio el protagonista fue ¡un cocodrilo!  (léelo pulsando aquí), hoy parece que nos habla de otro asunto.

Hoy hablamos de la poda.

Se trata de un proceso del que es mejor hablar después, y no durante, el tiempo en que la estás experimentando.

Pero, ¿qué es esto de la poda? Seguir leyendo

LA VID, EL SARMIENTO… Y EL COCODRILO

Yo soy la vid; vosotros los sarmientos.

El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto

(Jn 15,1-8).

Ayer domingo, el de la quinta semana de Pascua, volvió Jesús a hablarnos de la vid y el sarmiento.

Seguramente te habrá ocurrido, que aunque hayas oído en muchas ocasiones la Palabra de Dios a través del Evangelio diario, sientas que en cada ocasión te está diciendo algo distinto aun con las mismas palabras.

En este caso, hablando de vides y de sarmientos, no caben muchas interpretaciones, Cristo nos está diciendo que a su lado recibiremos el alimento suficiente para dar frutos, para que nuestra vida florezca. El resultado es disfrutar de una felicidad que desconocemos desde el plano humano y que sólo a través de su presencia comenzamos a recibir y ser conscientes de estar disfrutándola.

El Señor ha de usar ejemplos muy gráficos para abrir nuestra mente y podemos caer en que la narración nos distraiga del verdadero significado del pedagógico ejemplo que utiliza para que lo entendamos.

Los que somos un poco torpes tenemos que leerlo dos veces, así que esa es la tarea de hoy. Seguir leyendo

TÚ LO CONOCES TODO

¿Me amas más que estos?

Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.

(Jn 21,15-19)

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Me parece muy cotidiana la conversación que mantuvo Jesús con Pedro y que hoy nos la cuenta a nosotros en el Evangelio.

Es de esas situaciones que hoy se convertirían en cotilleo al llegar a nuestros oídos.

El diálogo entre dos amigos sería más o menos este:

“Oye, me he enterado de una cosa, ¿sabes qué le preguntó Jesús a Pedro?.”  -con esto despertaría el interés de su amigo y continuaría- “Le preguntó que si le quería, y se lo preguntó ¡por 3 veces!!.

Otra vez, ¡Pedro tuvo que responder en tres ocasiones!

Pero lo más fuerte, es que Jesús quería saber si Pedro lo amaba más que los otros.

Al mismo que lo negó 3 veces, ahora que se le aparece resucitado le pregunta que si le quiere ¡más que los demás!…”

El amigo oyente, nervioso, insiste:

“¿Y qué? ¿Qué le respondió? Seguro que le diría que claro, que lo quería más que nadie… lo normal es que Pedro diga una cosa para quedar bien y luego ya se sabe…”

Con esto aparecen los inevitables juicios e interpretaciones cuando solo bastaría con contar lo sucedido…

Pero el caso es que Pedro nos da un lección ejemplar. Seguir leyendo

AL VERLE…NI TE ACUERDAS DEL APRIETO

La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora;

pero cuando ha dado a luz al niño,

ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo.

(Jn 16,20-23a)

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Hoy el Señor nos ha puesto un ejemplo muy gráfico en el Evangelio.

No es fácil el camino de lo excelente.

Si queremos llegar  amar a Dios sinceramente, es necesario que hagamos el esfuerzo de comprender que el camino no es cuesta abajo: al contrario, es de subida… y difícil.

Pero merece la pena.

Luego, como hoy nos dice Jesús, ni te acuerdas del aprieto.

Vale la pena luchar, y luchar hasta el final: soportar penalidades, incomprensiones y hasta la misma soledad.

Después -¡y durante!- viene la luz, porque caminamos con Dios, y con Él hallamos nuestro descanso.

Cuando encontramos dificultades en el camino, lo primero que pensamos es pedir a Dios que nos lo allane, que nos de otras opciones para no sufrir. Seguir leyendo

NO SE TURBE TU CORAZÓN: ADORA Y CONFÍA

Os dejo la paz, … no se turbe vuestro corazón ni se acobarde

(Jn 14,27-31a)

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No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.

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Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo,
acepta los designios de su providencia. Seguir leyendo

¿DESÁNIMO?. TENED FÉ: TODO SALDRÁ BIEN

No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí…

(Jn 14,1-6)

Esto es un fragmento del Evangelio de hoy, puedes leerlo al completo pulsando aquí

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Comparto hoy con vosotros una reflexión muy adecuada que Dios me ha hecho llegar en estos días para salvar algún momento de desánimo.

Hay ocasiones en las que el trabajo, tus obligaciones familiares y personales, sumadas a todos los inconvenientes del día a día consiguen llevarte a un estado de desánimo e inapetencia que hace que ese demonio que no sabemos donde se esconde, salga enseguida a tratar de hacer su trabajo.

En su día en la dificultad del apostolado que hicieron sus discípulos y hoy con nuestro tribular, Cristo se afana en estar presente en todo momento para insistir que es el “Camino, la Verdad y la Vida“.

Nuestro Señor Jesucristo conoce perfectamente el estado de desánimo que puede prender en los corazones de sus discípulos de todos los tiempos.

Bien sabe Él que son hombres aquellos que lo siguen y que desean ofrecer sus vidas a costa de sus gustos y apetencias: con sus luchas y peleas, sufrimientos y discusiones, avances y retrocesos.  Seguir leyendo