UNA CARTA DE DIOS PARA TI

Hoy he recibido una carta de Dios. Me ha venido muy bien tras haber hecho la Oración de abandono y confianza plena en Dios.

Os la copio aquí. Y en otra entrada podrás leer mi carta de respuesta:


UNA CARTA DE DIOS PARA TI

Querido Lázaro:

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

Déjame al cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.

Cuando te abandones en Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.

Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús EN TI confío. Sigue leyendo

CARTA DE TU HIJO PARA TI

Querido Papá, querida Mamá:

Aprovechando que ha terminado el curso y que vamos a pasar más tiempo juntos durante el verano quiero decirte algunas cosas que llevo tiempo pensando y que no me atrevía a contártelas.

Por favor…

No me grites. Te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mí también. Y yo no quiero hacerlo.

No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto. Sigue leyendo

¿ESTÁS EN SILENCIO?: JESÚS TE HA DEJADO UNA CARTA

“No comprendieron que les hablaba del Padre” (Juan 8,21-30)

·

A veces nos cuesta también a nosotros comprender de qué nos está hablando Jesús, de la misma forma que les ocurría a los fariseos protagonistas del Evangelio de hoy. Como hemos comentado, estas lecturas de Juan previas a la Pasión, son algo más densas y de un lenguaje no tan claro como las parábolas a las que tan bien nos tiene acostumbrados Cristo para entender su mensaje.

No obstante sólo basta insistir en nuestro silencio de estos días para dejar que El nos hable.

¿A través de los acontecimientos?

¿A través de la oración, de un momento de recogimiento?

¿De un encuentro con alguna persona especialmente reveladora?…

Son muchos los medios con los que Dios se comunica con nosotros si estamos dispuestos a oírle.

Hoy parece insistir con los más sordos y ha decidido ponerse en contacto con nosotros por escrito. Nos ha dejado una carta.

·

UNA CARTA DE JESÚS PARA TI Sigue leyendo

CARTA A JESÚS: ¿490 OCASIONES DE PERDONAR?

“Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar…? Jesús dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mateo 18, 21-35).

·

Querido Jesús:

Hoy me gustaría transportarme en el tiempo hasta poder convivir contigo los mismos momentos de tu vida que durante esta Cuaresma nos estás contando a través de tu Evangelio, que no sé como lo haces, pero consigues que se actualice automáticamente como si se tratase de uno de los sofisticados aparatos electrónicos de este siglo, para ofrecernos cada día la última versión y la que realmente se adapta a nuestras necesidades de cada día.

A mi me gustaría ir por allí por Nazaret y encontrarme contigo para poderte hacer algunas preguntas sobre cosas que no termino de entender.

Lo más seguro que te acabase resultando un poco pesado, porque cada vez que estuvieras explicando alguna parábola, allí estaría yo haciéndote una y otra pregunta y tú soportando ahí otra vez al cansino Lázaro. No. No creo, con la paciencia que tuviste con los apóstoles, y lo bien que te caían a ti los Lázaros… Sigue leyendo

CARTA A UN TIBIO

Querido amigo tibio: hoy te toca a ti.

Hacía tiempo que tenía pensado escribir una carta personal para ti pero ocurre que estaba esperando que Dios me dictara algún renglón que contuviese el mensaje adecuado para que entendieras que no tengo nada contra ti, sino todo lo contrario. Te tengo una profunda estima.

Confiaba en que Dios me hiciera ver como mostrar que tu tibieza ha de mantenerme tibio. Si quieres la llamo frialdad, no te preocupes, este es un asunto de fondo, no de forma. El caso es que me prestes atención.

El primero que tenía que tener las cosas claras era yo. Dios me hecho saber que no se trata de convencer a nadie. Mi entusiasta ilusión por compartir lo mismo que yo sentía me hacía precipitarme a la hora de contarlo y llegaba a resultar rallante (como diría mi adolescente rival pugilístico de hace unos días) con mi enamorado discurso. Sigue leyendo

UNA CARTA PARA DIOS: HE CUMPLIDO UN AÑO

Querido Dios, hace tiempo que no te escribo, aunque me consta que sabes de mi, por lo que ves y por lo que te contarán los santos que me tienen en su agenda.

Se que es mala fecha para entretenerte con mis cosas, estarás preparando el nacimiento de tu Hijo y este fin de semana será de locos… de locos de amor.

Ya sabes que si necesitas algo de mi para esto del Nacimiento me tienes a tu disposición. De momento me sigo encargando de hacerle sitio a tu Hijo en mi interior y contándoselo a algunos amigos para que no les pille desprevenidos.

Pero bueno, no te quiero entretener demasiado. Al grano, lo que quería contarte es que ya ha pasado un año. Sigue leyendo

CARTA A UN HERMANO EN CRISTO

Hoy he recibido un comentario a propósito de la reflexión que escribí sobre la Madre Teresa de Calcuta titulada “Feliz de no ser nadie, ni siquiera para Dios”. Quizá el título de esa entrada es muy impactante pero el contenido de ese artículo contenía un mensaje de ánimo y de confort a hacia los que han vivido situaciones similares a la ejemplar religiosa.

No obstante, la carta anónima que hoy he recibido me ha hecho dudar sobre su aprobación para ser publicada en el blog. La publicaré aquí y trataré, con el aprendizaje que Dios me ha ido dando estos meses, de dar la respuesta más acertada a un hermano nuestro con el propósito de hacerle ver que únicamente en Cristo encontrará la calma a su tribulación.

La carta de nuestro anónimo dice:

Resulta magnifico y sorprendente la capacidad para asumir el sufrimiento de una manera tan pura y noble como la Madre Teresa de Calcuta. Yo he convertido mi vida en la expresión más antagónica de la suya, he cometido todos los pecados mortales habidos y por haber y no solo una vez, sino una detrás de otra, mi comportamiento ha hecho y sigue haciendo sufrir de modo supino a las personas que más me quieren. Me oculto tras una máscara de aparente tranquilidad para evitarles más sufrimiento y cuanto más lo hago más las hago sufrir. Dios no me ha abandonado nunca, pero yo le abandoné a él hace mucho tiempo, por momentos me asaltan ideas como suicidarme, ya lo intenté una vez cortándome las venas y tomando pastillas. Sigue leyendo