LA AUDIENCIA HA ELEGIDO A… ¡MATÍAS!


No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros,

y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca

(Jn 15,9-17)

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La Iglesia celebra hoy la festividad de San Matías Apóstol.

Me ha servido para recordar el motivo por el que surgió la idea de poner en marcha este blog.

Tras tiempo caminando por un camino distinto al que Dios me había dejado señalado, a mi vuelta, me di cuenta que necesitaba aprender mucho para vivir en cristiano.

Lo aprendido en la infancia sirvió para dejar un poso de calidad que cuando he ido a recuperarlo estaba intacto, pero entendí que había mucho de nuestra fe que se practica y se cree siguiendo solo costumbres y sin ser, en muchos casos, conscientes de porqué es de esta o aquella manera.

Comencé a formarme sobre todo lo que me inquietaba sin importarme reconocer que era un completo novato.

Se me ocurrió apuntar lo que aprendía en este blog y poco a poco comprobé que Dios tenía más planes para mí y comenzó a enviar gente a visitarlo mientras Él iba dictando ideas para unos y otros.

Tenía claro que una vez puesto el traje de aprendiz había que preguntar cualquier duda.

Confiado, ya pensaba que estaba en segundo curso cuando esta mañana, ensimismado en el mes de María, leía que hoy celebrábamos a San Matías apóstol. 

¿Y este apóstol?. Nunca había oído hablar de él…

Lo más frecuente en estos casos es callarse, como cuando estábamos en clase, y no preguntar por miedo a hacer el ridículo ante una pregunta que se supone que hemos de saber.

Pues yo no sé quién es…

Puesto a preguntar a Dios esta mañana, (las cosas van muy deprisa cuando te enteras de esto en la misa de las 7,30 y a las 9,00 tienes intención de escribir este post), se apresuró el Señor a enviarme una idea que cuando menos me ha hecho sonreír.

Para llegar a saber quién era San Matías, me vino a la mente una imagen de un concurso de esos de los que hay uno por cada cadena de televisión. Un “talent show”, un concurso de talentos.

Se trata de un programa al que acuden una serie de personas, en la mayoría jóvenes que poseen talentos por descubrir, tratando de ser elegidos y poder recibir una formación adecuada para poder desarrollar sus virtudes.

El aprendizaje es televisado a la audiencia en entregas semanales en las que el público evalúa las aptitudes y las actitudes de cada uno de los concursantes.

Llega un momento en el que hay que ir nominando a los chicos para que vayan abandonando el programa hasta que finalmente resulta un ganador.

La idea parece tener más de dos siglos. Me imagino a Jesucristo, tres años antes de morir, haciendo su propio casting para elegir a los que formaría parte de su academia. “Los Doce”, se podría llamar.

El Señor los fue eligiendo y formando en Amor. Así lo deja claro en el Evangelio de hoy: “No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca” (Jn 15,9-17)

Llegado el último programa, Dios había decidido que sería Pedro el ganador del concurso. El premio fue convertirse en la piedra donde edificar su Iglesia.

Todo parecía terminar como estaba previsto hasta que uno de los alumnos de esa privilegiada academia decidió abandonar el camino que había iniciado junto al maestro para emprender el suyo propio.

Judas, además de entregar a Jesús, dejó un hueco entre los 12, que para que todo fuese como estaba escrito, había que completar con un nuevo apóstol.

Ante la ausencia de Cristo, Pedro se empleó en seleccionar dos nuevos aspirantes cualificados para la vacante.

José “el justo” y Matías. Uno de los dos entraría a formar parte del grupo de los 12.

El público estaba formado por 120 personas reunidas en asamblea para la elección. En aquella ocasión no votaría la audiencia a través de las llamadas telefónicas ni valdrían los “sms”.

Pero contaban con la acción del Espíritu Santo que les iluminaría para seleccionar al nuevo número 12.

“La audiencia ha decidido que el nuevo apóstol sea…. ¡Matías!”

Matías fue elegido para formar parte de ese grupo de ejemplares hombres que han traído hasta nuestros días la enseñanza tomada del verdadero Maestro.

Pulsando este enlace, puedes leer al completo la primera lectura de hoy, donde se nos explica cómo fue elegido Matías apóstol.

Nosotros siempre hemos de estar abiertos, como nuevos y permanentes integrantes de esa academia del Amor, a recibir sus enseñanzas sin miedo a preguntar.

Ellos, a buen seguro, contaron con el apoyo de María para iniciar su ministerio. Pidamos también hoy su apoyo para desarrollar la tarea que nos toca.

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Lázaro Hades.

3 comentarios

  1. ¡Qué de cosas estoy aprendiendo contigo Lázaro… y de qué manera más fácil y divertida!. Muchas gracias Señor y bendice al pedazo de interlocutor que te has buscado, estamos muy contentos con él.

  2. Suscribo lo comentado por Nieves.

    Dios te bendiga,un cariñoso saludo 😀

  3. Yo tampoco sabía quien era Matias. Gracias mil veces gracias

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