SUGERENCIAS PARA MEDITAR 06/05


LA MAMÁ MÁS MALA DEL MUNDO

Siempre estuve segura de que me había tocado la mamá más mala del mundo.

Desde que era muy pequeña, me obligaba a desayunar o a tomar algo por la mañana.

Antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, mientras que otras madres ni se ocupaban de eso.

Me hacía un sándwich o me daba una fruta, cuando los demás niños podían comprar patatas y comer otras cosas ricas.

¡Cómo me molestaba eso! Y también sus palabras: “Come, ¡anda!, ¡no dejes sin terminar!, ¡acaba! , ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!”, y así siempre…

Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, y me obligaba a hacer mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados. El más horrible era ir por el pan con ese calor y las largas filas. ¡Cuánto trabajo!

Fui creciendo y mi mamá se metía en todo: “¿quiénes son tus amigas?, ¿quiénes son sus mamás?, ¿dónde viven?”.

Lo peor fue cuando empecé a tener amigos. Mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar al salón y presentarlos. ¡Era el colmo! Y el interrogatorio de costumbre: “¿Cómo te llamas?, ¿dónde vives?, ¿qué estudias?, ¿trabajas?”.

Los quehaceres fueron en aumento… que barre, que arregla el cuarto de baño, todo eso era irritante.

Los años también pasaron.

Me casé e inicié una nueva familia. Ahora soy madre también, y en este 6 de mayo me he acercado a comulgar y con gran satisfacción le he dado gracias al Señor por mi mamá.

Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño.

Gracias a la atención que puso en mis tareas logré terminar mi carrera.

Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi casa.

Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo algunas, que son un verdadero tesoro…

Gracias a que conoció a mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi marido.

“Gracias, Señor”, le dije desde el fondo de mi corazón, “por darme a mi madre, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien. Sólo te pido, Señor, que ahora que tengo mis hijos, me consideren la mamá más mala del mundo”.


Una respuesta

  1. Creo que valoramos muy poco a las madres y es triste darte cuenta cuando faltan.

    Muchas gracias y muchas felicidades a todas.

    Gracias Virgen María, Madre y Modelo, por protegerlas, cuidarlas y ser consuelo cuando nosotros les fallamos.

    ¡Bendito sea el Señor que tanto las quiere!

Anímate a dejar tu comentario. Comparte tu fe!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s